La pequeña Boston

El 7 de Noviembre de 1972, tuve la suerte de poder comprar esta pequeña joya,  cuya descripción rezaba así
“ Minerva Boston, Modelo B-1 impulso manual, con tintero. De robusta construcción. Tintaje de dos rodillos dadores y un tomador. Tamaño interior de Rama 17 X 24 cms. Equipada con dos juegos de ánimas  y un tubo fundidor”.

Quizá fué este “juguete tipográfico” el que me hizo pensar en tener una imprenta propia  que se hizo realidad
allá por el verano de 1975. Hasta entonces estaba trabajando como impresor a “jornal” en otros talleres.

Este tipo de máquinas que se fabricaron en varios tamaños: cuartilla, folio e incluso doble-folio, siempre con
impulso manual y desde los primeros tiempos de la tipografía entendida con maquinaria industrial, imprimieron toda clase de impresos dentro de sus correspondientes tamaños. Se fabricaron con diferentes y muy variados mecanismos, algunos muy complejos y sofisticados, cuando más antigua era la fabricación de la máquina,OLYMPUS DIGITAL CAMERA
hasta simplificarlos mucho en las últimas que se construyeron. En los museos suelen quedar  algunas que se pueden ver. Últimamente se fabricaron algunas a tamaño de tarjeta de visita, como modelo de decoración pero
que se podía imprimir perfectamente con ellas. Eran el regalo perfecto para un impresor.

Nuestra Boston vino acompañada de una platina de imponer, un pequeño surtido de imposiciones, y unas cuñas  de cierre todo en mismo lote, prácticamente nuevo, por lo que después de las correspondientes pruebas de ajuste empezó a imprimir pequeños trabajos de remendería ya que entonces habían muchos encargos de este tipo.

Después vino ya la imprenta propia, y la Boston fué la primera prensa que entró en ella y hoy que han pasado casi 40 años y  a pesar de habérmela querido comprar algunas veces, está con nosotros, cuidada con esmero, y trabajando como el primer día. Está en perfecto estado.

Esta máquina ha salvado algunos  compromisos  cuando por  alguna circunstancia se cortaba la luz, y había que imprimir etiquetas, tarjetas, natalicios, etc. para algún evento que no podía esperar. También ha sido la ilusión de muchos escolares que nos han visitado  y  han podido tocarla e imprimir con ella.

La placa de la máquina es de la Fundición Tipográfica José Iranzo del Año 1966, con N.º 201, aunque conservo un presupuesto  de la misma del 11 de Marzo de 1966 de Maquinaria Artes Gráficas Hartmann, S. A. Empresa que comercializó en España las reconocidas prensas Heidelberg.